jueves, 25 de julio de 2013

El coaching y nuestro nivel de creencias

Alguno se preguntará qué relación tienen nuestro nivel de creencias y el coaching, pues casi todo seria la respuesta.
Ya que desde nuestro nivel de creencias tomamos decisiones importantes para nuestras vidas y si nos disponemos a realizar un coaching dirigido o un auto coaching, entonces tenemos que conocer este nivel de creencias que nos limitará o expandirá nuestras posibilidades.

Todos tenemos un nivel de creencias que nos limita o potencia en cuanto a las cosas que podamos proponernos o conseguir.

Desde nuestra infancia la sociedad nos programa insertándonos un nivel de creencias que le facilita a los más poderosos continuar siéndolo y a los más pobres seguir profundizando su pobreza.

Las creencias son las que sustentan nuestras vidas, para bien o para mal. Sin ellas no seríamos lo que somos.

Cualquier cosa que se proponga está regido por su nivel de creencias, y es más, la misma sociedad como tal tiene reglas (creencias) que expulsa o margina al que no está alineado con ellas. Son barreras que el sistema penaliza si las saltamos, son programas mentales insertos que nos dicen que es una realidad que no podemos esquivar. Sin embargo, podemos y debemos desafiarlas para avanzar como ser de luz y no como un androide biológico, programado para tener una vida solo dentro de un marco pre establecido de vivencias.

Libre albedrío? Usted está siendo programado desde que ingresa a este plano, programado por su familia, por sus estudios, por sus amigos, por su trabajo, por las leyes, en fin por todo lo que lo relaciona con su realidad durante su permanencia aquí.

¿Entonces de qué libre albedrío nos hablan?

Libre albedrío para un entorno muy limitado y siempre y cuando las decisiones “libres” que tomemos estén dentro del contexto previamente  programado.

Nos hacen creer que podemos tomar la decisión que deseemos, pero en realidad esas decisiones ya están inferidas por la programación que recibimos desde que ingresamos a este plano. Intente convertirse en una persona que descarta las reglas del juego del sistema y verá como lo acusan de rebelde y lo tratan de marginar de cualquier actividad social, laboral, económica o religiosa, los pilares de vida que mantienen la ilusión de este holograma planetario.

Su nivel de creencias responde a esa programación a pesar de que creemos que no es así y que sostenemos las mismas con fundamentos personales, pero ignoramos que esos fundamentos fueron implantados para pertenecer al rebaño de humanos y así ser controlados y llevados a un mismo destino sin diferencia de creencias, todos vamos por el mismo sendero, con más o menos comodidades y pasamos por la misma puerta al final del ciclo.

 Nuestro nivel de creencias nos dicta que pedimos todo a cambio de nada, el humano está acostumbrado a delegar sus deseos a un tercero, ya sea desde un punto de vista religioso, político, social, laboral y salud.


Dejamos nuestro pedido y pensamos que lo merecemos, sin hacer ningún esfuerzo para concretarlo, creemos que el solo hecho de tener fe, o participar de un comité político, o ser solamente carenciados o no, o cumplir con el horario laboral nos hace merecedores a lo que exigimos.  Mientras sigamos con este nivel de creencias, obtendremos lo que un tercero disponga o lo que realmente nos merecemos según lo que nuestras acciones hayan imantado a nuestras vidas.

El desafío es tener la actitud para afrontar y sostener nuestras creencias, saliendo del molde que utiliza la cadena de producción de creencias humanas. Nos imponen creencias para marcarnos el camino de sometimiento y divisiones que hacen más fácil el gobernarnos. Si no es por el dinero, factor que genera dependencia para movernos en esta sociedad, será por la política, por la religión o por la fuerza (guerras).

Venimos programados para ser “completados” durante nuestras vidas y así generar un avatar biológico robotizado que funcionalmente cumple otros propósitos.

Nuestro nivel de creencias está organizado para acomodarnos dentro de una matrix que nos limita a una rutina preprogramada, nacer, crecer, educarnos, trabajar, reproducirnos y retirarnos. Cumpliendo ciclos cronológicos de caducidad.
 Durante nuestra estadía somos bombardeados permanentemente desde el lado económico, social, religioso, cultural, sexual para que no tengamos ideas propias y fijarnos que estamos en un entorno que ya tiene sus reglas y dominadores, y que no se nos ocurra pensar diferente so pena de ser expulsados del sistema con el castigo que ello implica.

Si somos conscientes de todo esto luego el poder realizar un proceso de coaching será una experiencia mayor y con resultados que nos cambiará la vida, la idea es que mientras permanezcamos en este plano de existencia la pasemos lo mejor posible y con los ojos bien abiertos.

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