Ya que desde nuestro nivel de creencias tomamos decisiones importantes para nuestras vidas y si nos disponemos a realizar un coaching dirigido o un auto coaching, entonces tenemos que conocer este nivel de creencias que nos limitará o expandirá nuestras posibilidades.
Todos tenemos un nivel de creencias que nos limita o
potencia en cuanto a las cosas que podamos proponernos o conseguir.
Desde nuestra infancia la sociedad nos programa insertándonos
un nivel de creencias que le facilita a los más poderosos continuar siéndolo y
a los más pobres seguir profundizando su pobreza.
Las creencias son las que sustentan nuestras vidas, para
bien o para mal. Sin ellas no seríamos lo que somos.
Cualquier cosa que se proponga está regido por su nivel de
creencias, y es más, la misma sociedad como tal tiene reglas (creencias) que
expulsa o margina al que no está alineado con ellas. Son barreras que el
sistema penaliza si las saltamos, son programas mentales insertos que nos dicen
que es una realidad que no podemos esquivar. Sin embargo, podemos y debemos
desafiarlas para avanzar como ser de luz y no como un androide biológico,
programado para tener una vida solo dentro de un marco pre establecido de
vivencias.
Libre albedrío? Usted está siendo programado desde que
ingresa a este plano, programado por su familia, por sus estudios, por sus
amigos, por su trabajo, por las leyes, en fin por todo lo que lo relaciona con
su realidad durante su permanencia aquí.
¿Entonces de qué libre albedrío nos hablan?
Libre albedrío para un entorno muy limitado y siempre y
cuando las decisiones “libres” que tomemos estén dentro del contexto
previamente programado.
Nos hacen creer que podemos tomar la decisión que deseemos,
pero en realidad esas decisiones ya están inferidas por la programación que
recibimos desde que ingresamos a este plano. Intente convertirse en una persona
que descarta las reglas del juego del sistema y verá como lo acusan de rebelde
y lo tratan de marginar de cualquier actividad social, laboral, económica o
religiosa, los pilares de vida que mantienen la ilusión de este holograma
planetario.
Su nivel de creencias responde a esa programación a pesar de
que creemos que no es así y que sostenemos las mismas con fundamentos
personales, pero ignoramos que esos fundamentos fueron implantados para
pertenecer al rebaño de humanos y así ser controlados y llevados a un mismo
destino sin diferencia de creencias, todos vamos por el mismo sendero, con más
o menos comodidades y pasamos por la misma puerta al final del ciclo.
Nuestro nivel de creencias nos dicta que pedimos todo a
cambio de nada, el humano está acostumbrado a delegar sus deseos a un tercero,
ya sea desde un punto de vista religioso, político, social, laboral y salud.
Dejamos nuestro pedido y pensamos que lo merecemos, sin
hacer ningún esfuerzo para concretarlo, creemos que el solo hecho de tener fe,
o participar de un comité político, o ser solamente carenciados o no, o cumplir
con el horario laboral nos hace merecedores a lo que exigimos. Mientras sigamos con este nivel de creencias,
obtendremos lo que un tercero disponga o lo que realmente nos merecemos según
lo que nuestras acciones hayan imantado a nuestras vidas.
El desafío es tener la actitud para afrontar y sostener
nuestras creencias, saliendo del molde que utiliza la cadena de producción de
creencias humanas. Nos imponen creencias para marcarnos el camino de
sometimiento y divisiones que hacen más fácil el gobernarnos. Si no es por el
dinero, factor que genera dependencia para movernos en esta sociedad, será por
la política, por la religión o por la fuerza (guerras).
Venimos programados para ser “completados” durante nuestras
vidas y así generar un avatar biológico robotizado que funcionalmente cumple
otros propósitos.
Nuestro nivel de creencias está organizado para acomodarnos
dentro de una matrix que nos limita a una rutina preprogramada, nacer, crecer, educarnos,
trabajar, reproducirnos y retirarnos. Cumpliendo ciclos cronológicos de caducidad.
Durante nuestra estadía somos
bombardeados permanentemente desde el lado económico, social, religioso,
cultural, sexual para que no tengamos ideas propias y fijarnos que estamos en
un entorno que ya tiene sus reglas y dominadores, y que no se nos ocurra pensar
diferente so pena de ser expulsados del sistema con el castigo que ello implica.
Si somos conscientes de todo esto luego el poder realizar un proceso de coaching será una experiencia mayor y con resultados que nos cambiará la vida, la idea es que mientras permanezcamos en este plano de existencia la pasemos lo mejor posible y con los ojos bien abiertos.
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